
Tongariro Alpine Crossing: guía del trekking de Mordor
El Tongariro Alpine Crossing está considerado uno de los mejores trekkings de un día del mundo, y no es casualidad que su paisaje volcánico haya servido de inspiración para representar Mordor en la trilogía de El Señor de los Anillos. Situado en el Parque Nacional de Tongariro, el primero declarado en Nueva Zelanda y Patrimonio de la Humanidad tanto por su valor natural como cultural, el recorrido atraviesa cráteres, lagunas de colores intensos y paisajes lunares que justifican de sobra su fama.
Qué es el Tongariro Alpine Crossing
Se trata de una ruta lineal de aproximadamente 19,4 kilómetros que cruza el corazón volcánico del parque, entre los conos del Tongariro y el Ngauruhoe. No es un trekking circular, sino de un solo sentido, lo que obliga a organizar el transporte con antelación entre el punto de inicio y el de salida, situados a bastante distancia entre sí y de los núcleos de población más cercanos, como National Park Village o Whakapapa.
La Escalera del Diablo
El primer gran reto de la jornada llega tras superar el valle de Mangatepopo, cuando el sendero se convierte en una subida pronunciada sobre terreno volcánico suelto conocida como la Escalera del Diablo. Es el tramo más exigente físicamente de toda la ruta, con un desnivel considerable en poco espacio, y suele marcar el momento en el que se empieza a notar la altitud y el esfuerzo acumulado del resto del día.
El Red Crater, punto más alto de la ruta
Tras la Escalera del Diablo, el sendero conduce hasta el Red Crater, el punto más elevado del recorrido, a más de 1.800 metros de altitud. Su nombre responde al color rojizo de las rocas volcánicas que lo componen, resultado de la oxidación del hierro presente en el material eruptivo. Desde este punto se obtienen algunas de las vistas más espectaculares de toda la travesía, con el paisaje volcánico extendiéndose en todas direcciones.
Las Lagunas Esmeralda
Justo después del Red Crater, el descenso lleva hasta las Lagunas Esmeralda, tres pequeños lagos de un color verde intenso causado por los minerales disueltos procedentes de la actividad volcánica cercana. Es uno de los puntos más fotografiados de la ruta y también uno de los más concurridos, por lo que conviene tener paciencia si se visita en temporada alta. El olor a azufre en esta zona recuerda que el parque sigue siendo una región volcánica activa.
El resto del recorrido: lagunas azules y descenso final
Tras las Lagunas Esmeralda, el sendero continúa hacia las Lagunas Azules, de tono más apagado pero igualmente interesantes, antes de iniciar un largo descenso hacia el bosque nativo que rodea el lago Rotoaira, visible a lo lejos. Esta última parte de la ruta, más larga que técnicamente exigente, suele notarse en las piernas tras varias horas de caminata, aunque el cambio de paisaje, de terreno volcánico a bosque, ofrece un contraste agradable para cerrar el día.
Mordor y el Monte del Destino
El monte Ngauruhoe, el cono volcánico más reconocible del parque, sirvió de referencia visual para el Monte del Destino en las películas de El Señor de los Anillos, mientras que el paisaje volcánico circundante ayudó a construir visualmente la región de Mordor. Aunque el ascenso a la cima del Ngauruhoe no forma parte oficial del Tongariro Crossing y requiere permiso y condiciones específicas, el propio cruce permite disfrutar de cerca de ese paisaje que tantos aficionados a la saga reconocen al instante.
Consejos prácticos para hacer la ruta
El clima en la zona alta del parque cambia con rapidez, así que conviene llevar ropa de abrigo, impermeable y calzado adecuado incluso en los meses de verano austral. Es recomendable empezar temprano, tanto para evitar aglomeraciones en los tramos más concurridos como para tener margen de tiempo suficiente ante cualquier imprevisto. El transporte se organiza casi siempre con empresas de lanzadera que recogen a los senderistas en los pueblos cercanos y los llevan hasta el punto de inicio, recogiéndolos después en el punto final del recorrido.
El significado cultural del parque para los maoríes
Más allá de su valor geológico y de su papel como escenario cinematográfico, el Parque Nacional de Tongariro tiene un profundo significado espiritual para el pueblo maorí, y en particular para la tribu Ngati Tuwharetoa, que en 1887 donó las cumbres del Tongariro, el Ngauruhoe y el Ruapehu a la nación neozelandesa para protegerlas de la explotación, un gesto que dio origen al parque nacional. Los tres volcanes se consideran ancestros sagrados dentro de la cosmovisión maorí, razón por la cual se pide a los visitantes que no suban a las cimas de estas montañas, incluido el Ngauruhoe, por respeto a su significado cultural, más allá de las consideraciones de seguridad.
Alternativas más cortas dentro del parque
Para quien no disponga de un día completo o prefiera una ruta menos exigente, el parque ofrece también sendas más cortas, como el paseo hasta las Taranaki Falls, una cascada de unos 20 metros de altura accesible en un recorrido circular de pocas horas desde la zona de Whakapapa. Estas alternativas permiten conocer parte del paisaje volcánico de Tongariro sin el desgaste físico del cruce completo, una opción interesante para viajar con niños o con tiempo limitado.
Cierre temporal del sendero y condiciones cambiantes
Al tratarse de una zona volcánica activa, el Tongariro Alpine Crossing puede cerrarse temporalmente por motivos de seguridad, tanto por actividad volcánica como por condiciones meteorológicas adversas, incluida la nieve en los meses de invierno austral, cuando la ruta requiere equipo y experiencia específicos para terreno alpino nevado. Conviene consultar el estado del sendero el mismo día de la excursión, a través de los centros de información del parque, antes de desplazarse hasta el punto de inicio, ya que las condiciones pueden cambiar de un día para otro.
Para quien prepare un viaje más largo por la Isla Norte de Nueva Zelanda, conviene revisar otras ideas de ruta en las guías prácticas del blog o en el diario del viajero, además de explorar más contenido dentro de la categoría de Nueva Zelanda.