India abruma por contraste antes que por tamaño: ciudades del norte como Delhi mezclan mercados centenarios con avenidas coloniales, mientras que Jaipur despliega fuertes y palacios pintados del color que le da nombre. El triángulo turístico clásico suele incluir además Agra, donde el Taj Mahal comparte protagonismo con un fuerte igual de imponente.
Más al este, la vida espiritual del país se concentra en ciudades como Varanasi, con sus ghats junto al Ganges, o en celebraciones como el Navratri de Udaipur. La época seca y fresca, entre octubre y marzo, resulta la más manejable para moverse por el norte del país, ya que el calor y las lluvias monzónicas complican bastante los desplazamientos en otros meses del año.
El transporte se apoya sobre todo en el tren, con una red extensa que conviene reservar con antelación en las rutas más demandadas; las clases con aire acondicionado suelen agotarse primero y marcan una diferencia notable frente a los vagones generales en trayectos de varias horas. Antes de partir, resulta útil prepararse con la selección de libros y películas que ayudan a entender mejor el contexto cultural, y las mujeres que viajan solas encontrarán consejos específicos en la guía dedicada a esa situación, además de otras entradas del blog que abordan la cultura y el día a día del país con más detalle.
Fuera de las grandes capitales, ciudades del desierto como Bikaner o Udaipur conservan un ritmo mucho más tranquilo, con fuertes menos concurridos y una vida cotidiana que se aleja del bullicio de Delhi o Jaipur. El presupuesto diario puede ajustarse bastante gracias a la amplia oferta de alojamiento y comida callejera, aunque conviene reservar transporte con antelación en fechas de festivales, cuando la demanda interna se dispara y los precios de tren o autobús suben con rapidez, sobre todo en las rutas que conectan Rajastán con las principales ciudades del norte.
Entre octubre y marzo, cuando el calor afloja y las lluvias monzónicas han terminado. En verano las temperaturas en el norte del país pueden dificultar bastante los desplazamientos y las visitas al aire libre.
Delhi, Agra y Jaipur, tres ciudades del norte que concentran buena parte de los monumentos más conocidos del país, entre ellos el Taj Mahal, los fuertes de Jaipur y los mercados de Old Delhi.
Es posible con algunas precauciones adicionales sobre ropa, horarios y transporte nocturno. La guía específica para mujeres que viajan solas recoge consejos prácticos basados en la experiencia de otras viajeras.
El tren es el medio más habitual y cubre distancias largas a buen precio, aunque conviene reservar plaza con antelación en las rutas más solicitadas, sobre todo en temporada alta.
Es uno de los centros espirituales más importantes del hinduismo, conocido por los ghats junto al río Ganges donde se desarrollan rituales diarios, especialmente visibles al atardecer y de noche.